Niko se decidió a jugar su propia versión de Angry Birds en la vida real desde el techo de su edificio, motivado por los celos que le tenia a su amigo Sam un gamer que no deja para nada su iPhone. Después de tanto Bombardeo se dan cuenta lo que han hecho con sus “barriles enojados”.

email



No hay comentarios todavía.

Tienes algo que decir?