Niko se decidió a jugar su propia versión de Angry Birds en la vida real desde el techo de su edificio, motivado por los celos que le tenia a su amigo Sam un gamer que no deja para nada su iPhone. Después de tanto Bombardeo se dan cuenta lo que han hecho con sus “barriles enojados”.
var addthis_config = {"data_track_clickback":false,"data_track_addressbar":false,"data_track_textcopy":false,"ui_atversion":"300"}; var addthis_product = 'wpp-3.1';